Si por algo se caracteriza nuestra sociedad es por preocuparse por el futuro, vivimos echando cuenta con lo que está por venir: "y si mañana llueve?. No podremos salir..." o "la semana que viene se me acaban las vacaciones y tengo que volver al trabajo...". En este tipo de situaciones hay muchas cosas que escapan a nuestro control, y esa falta de dominio sobre circunstancias futuras, nos genera ansiedad y estrés.
Para evitar caer en la trampa de "vivir pensando en el futuro", es recomendable que nos concentremos plenamente en la actividad que estamos desarrollando en el momento presente, por ejemplo:
Para evitar caer en la trampa de "vivir pensando en el futuro", es recomendable que nos concentremos plenamente en la actividad que estamos desarrollando en el momento presente, por ejemplo:
- En vez de pensar tengo que trabajar esta tarde, me concentro en la escritura de este post.
- Disfruto el desayuno que estoy tomando, me centro en cada uno de sus detalles y matices, esto me relaja.
- Cuando voy en el coche rumbo al trabajo en lugar de planificar que voy a hacer cuando llegue, observo con atención la carretera, los coches y el paisaje que me rodean; prestando especial atención a la conducción.
Realizando estos ejercicios u otros parecidos diariamente, nos habituaremos a estar en "el aquí y el ahora", acción que mejorará nuestra calidad de vida.